A veces me pregunto por qué la gente prefiere las cosas complicadas.
En lugar de una amistad simple, pura, llana; preferir marginar, HACER DAÑO.
A veces me pregunto si yo he hecho algo mal.
¿El problema es que yo intento complacer a todo el mundo?
Si por eso me odian, siento decir que es muy injusto.
Que por intentar hacer felices a los demás, te hagan daño a ti.
Pero quiero que sepas que no lo pienso consentir más.
Aunque yo ya sé en quién debo confiar.
Y, decididamente, no es en ti.